Polémica en el VAR: La verdad tras la expulsión de Matías Palavecino en el UC vs. Ñublense

La liberación de los audios del VAR y las sentidas declaraciones del volante de Universidad Católica Matías Palavecino revelan qué pasó realmente en la jugada que cambió el partido.

El duelo entre Universidad Católica y Ñublense por la Copa de la Liga quedó marcado por una de las intervenciones tecnológicas más comentadas del último tiempo. Lo que comenzó como una falta a favor de los “cruzados” terminó con la expulsión de Matías Palavecino, desatando un intenso debate sobre la intención y el uso del videoarbitraje.

El análisis del VAR: Simulación y fuerza excesiva

Según el registro oficial del Campeonato Chileno, el incidente se originó en una disputa de balón donde ambos jugadores cayeron al piso. Inicialmente, el juez sancionó un manotazo del jugador de Ñublense, pero la cabina del VAR detectó inconsistencias en la jugada:

  • Detección de simulación: Los oficiales notaron que la supuesta agresión en el rostro acusada por el jugador de la UC no existió. “Está simulando, Pepe está simulando”, se escucha en los audios de la cabina.
  • Identificación del golpe: Al revisar otros ángulos, se descubrió que Palavecino golpeó con la planta de su pie la zona posterior de la pierna del rival.
  • Criterio de expulsión: El VAR determinó que el contacto se realizó con fuerza excesiva, poniendo en peligro la integridad física del oponente. Ante esta evidencia, el árbitro central decidió revertir su cobro y expulsar al volante cruzado.

Matías Palavecino rompe el silencio: “Nunca quise hacer eso”

Tras el encuentro, el volante de Universidad Católica entregó una versión visiblemente afectada, asegurando que se encuentra “destrozado” por la sanción. El jugador reconoció que su intención era forzar una falta, pero negó cualquier ánimo de agresión:

  • Intento de ganar un foul: “Veo que él me tira un manotazo, quiero ganar un foul y cierro los ojos y me tapo la cara”.
  • Falta de intención: Palavecino subrayó que no tenía sentido agredir a un rival cuando su equipo ya jugaba con un hombre más y controlaba el marcador.
  • Mensaje a la hinchada: “Se lo puedo jurar por lo que más quiero en esta vida… nunca fue mi intención tocarlo”.

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