Foto: Cruzados Oficial
El primer contrato profesional en el fútbol femenino de Isidora Flores Vitta con Universidad Católica confirma que no se necesita una normativa juvenil para apostar por las divisiones inferiores.
Martina Funck, nueva portera de Universidad de Chile, debutó en 2024 como arquera de Santiago Morning logrando convencer a Paula Navarro para que ser titular en el pórtico de las “bohemias”.
Anaís Cifuentes e Isidora Olave, además de Anaís Álvarez, subieron al primer equipo de Colo-Colo y en al actualidad son alternativas recurrentes para Tatiele Silveira.
Bernardita Hernández, portera quien debutó en el fútbol femenino con las “albas” en 2023 y ahora será la segunda meta del “popular” disputando la titularidad junto con Ryann Torrero.
Tras la salida de Natalia Campos al Fundación Albacete de España a mediados de 2019 Ronnie Radonich le dio la confianza a Antonia Canales.
La actual portera del Badalona poco a poco se transformó en la portera titular de las “cruzadas” antes de jugar en Colo-Colo en el año 2022.
Jugadoras como Agustina Heyermann, Pamela Cabezas López y Vaitiare Pardo son el reflejo del por qué Universidad Católica está potenciando a futbolistas formadas en las inferiores.
Las tres delanteras de la UC han debutado en la Selección Chilena Femenina, además de que Heyermann es la actual capitana de las “cruzadas”.
Estos ejemplos reflejan el mensaje que ha dado el fútbol femenino en no necesitar de una regla del futbolista juvenil para potenciar a las futbolistas jóvenes.
